Comienzó la operación Market-Garden con el lanzamiento de paracaidistas y aterrizaje de planeadores británicos cerca de la ciudad de Arnhem, todo ello llevado a cabo con notable éxito.
Una rápida carrera por las carreteras que llevan a la ciudad unido al desconcierto inicial de las tropas germanas, dan como resultado la llegada de los paracaidistas a los edificios que flanquean el puente a ambos lados y a algunas casas del norte de la ciudad.
A partir de aquí, atrincherarse y aguantar la noche.
Una compañía de ingenieros intentó tomar el puente sin éxito y con la perdida de la totalidad de sus efectivos.
El desconcierto de los primeros turnos ha seguido una fuerte ofensiva alemana. Los paracaidistas estan siendo cercados por un numero cada vez mayor de blindados alemanes que están entrando en la ciudad por el puente y por las carreteras del este. A pesar de los esfuerzos realizados con los piat y los cañones antitanque, los resultados son pobres.
Y aquí os dejo unos fatos.

puente en lejano Arnhem. Quizás el 5º ¿ ejercito de Patton, infundido con su determinación y liderazgo habría cumplido donde los británicos fallaron, pero no estaban en el sitio indicado ni podían haber llegado a tiempo. Esa opción simplemente no existía y Patton no tenía ningún plan preparado para rivalizar a la de Montgomery. De todos modos el terreno era muy poco apropriado para el uso de los blindados, cosa que condenaba el plan de tierra en gran parte.

Parecía en esos momentos que la guerra estaba ganada y que todo habría terminado para las navidades. Exisitía una euforia y optimismo generalizado en el bando aliado, con los alemanes en desbandada sin apenas dar muestras de resistencia coordinada, tambien convencidos de que la guerra estaba decidida. Solo los nazis mas convencidos, como el general Model al mando del frente oeste, se esforzaban para salvar la situación. La tropa estaba en retirada por todos lados, a pie, en bici, a caballo, en los pocos vehiculos salvados y loque podían robar de los civiles de paso. Hostigados por la resistencia francesa a su paso, tambien estaban extenuados, pero sin mantener la disciplina militar tan alemana. Se veía oficiales borrachos, arrastrando el botín variopinta de guerra hasta en carretillas, abandonando sus uniformes y armas. Ni la policía militar podía restaurar el orden, atropellados por decenas de miles de soldados poniendo los pies en polvorosa.

